por Marina Thode 12 diciembre, 2011 Publicado en Recursos
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Siete pecados capitales en elearning

Internet y el tienen ventajas e inconvenientes en el sector de la educación y la formación. Por ejemplo, una inmensa mayoría ha visto ahí el instrumento perfecto para hacer el menor esfuerzo posible, virtualizar los materiales que ya tenían, ponerlos en la web y hacerlos accesibles a sus empleados ahorrando al máximo. La consecuencia en algunos casos es que se resiente la calidad: El resultado es que la gente no aprende.

Por eso desde Cursodirecto mencionamos los siete pecados del elearning:

Primer pecado: Las personas aprenden sólo escuchando o leyendo. Aprender es algo mucho más complejo que hacer un curso, leerse un libro o sacar buenas notas. Si fuese tan obvio, bastarían los miles de libros, cursos y seminarios que surgen cada año y que no son más que una reedición de los de años anteriores. Así que quien debería hacer el esfuerzo realmente es el alumno, que es quien necesita aprender.

Las personas aprenden:

• Haciendo (learn by doing, Practice make perfect).

• Persiguiendo objetivos que les importan (motivación).

• Equivocándose y reflexionando sobre cómo resolver los problemas, por lo general con la ayuda de alguien más experimentado (tutor online).

• En un entorno seguro, libre de riesgos y con apariencia de trabajo real que alienta la experimentación, el razonamiento, la toma de decisiones y vivir las consecuencias de esas decisiones.

Segundo pecado: El Tecnocentrismo, la tecnología por delante de las personas. “No tengo miedo de los ordenadores, tengo miedo de la falta de ordenadores” dijo Isaac Asimos. La tecnología es un recurso de la enseñanza que ayuda bastante a cumplir los fines educativos, pero que sin embargo a veces se convierte en el centro del interés del alumnado. Recordemos que el mundo es posible sin tecnología, pero no lo es sin personas, y que no es mejor una película con efectos especiales que otra que no los tiene con un guión increíble.

Tercer pecado: Infocentrismo, la información por delante de las personas. La frase de Albert Einstein lo explica muy bien: “No necesito saberlo todo. Tan sólo necesito saber dónde encontrar lo que me haga falta, cuando lo necesite”. Según Alfons Cornella, vivimos en la era de la infoxicación, es decir la intoxicación por información. Ante tal avalancha de datos, lo único que estamos logrando es pasar de formar a informar y acabar por deformar. Así que lo que le debemos pedir a un buen programa de aprendizaje es que permita al alumno realizar todas las acciones que la vida exige a un profesional de cualquier campo.

Cuarto pecado: Los colegios y universidades saben lo que necesitamos aprender para vivir en la sociedad del siglo XXI. “Más has dicho Sancho, de lo que sabes, dijo don Quijote; que hay algunos que se cansan en saber y averiguar cosas que después de sabidas y averiguadas, no importa un ardite al entendimiento ni a la memoria”, dijo Cervantes. Hoy en día necesitamos un enfoque diferente para preparar a los jóvenes para un mundo donde la mayoría de los profesionales realizan trabajos que ni siquiera existían cuando nacieron.

Hoy necesitamos licenciados que sepan desempeñase en campos que NO han aprendido, en profesiones que no existían cuando estudiaban. Lo que debe hacer la educación es prepararlos para enfrentar un mundo que va a ser diferente al que conocieron en el colegio y en el que van a tener que ser innovadores y emprendedores más que ejercer conocimiento.

Quinto pecado: El aprendizaje ocurre independientemente de la motivación. También es de A. Einstein la frase: “Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”. Para aprender, como para casi todo en la vida, hace falta pasión. Lo más complicado es cómo provocarla en entornos virtuales.

Sexto pecado: La mejor solución es una solución combinada con la formación presencial (blended learning). Un programa de formación presencial no implica siempre que la experiencia de aprendizaje sea más efectiva. El proceso de comunicación no es más o menos efectivo solo en función del medio escogido; influyen muchos más factores. Un curso vía e-learning puede ser complementario de uno presencial, o único. Lo importante es más allá de la educación presencial tradicional, donde se trataba al alumno como un mero espectador. Las tecnologías no cambian la manera que tienen los seres humanos de aprender, pero ayudan a eliminar obstáculos; la ventaja es que los ordenadores tienen el potencial para dejar de ser un medio de hacer las mismas cosas más rápido y convertirse en una forma de hacer las cosas de una manera diferente.

Séptimo pecado: El Conocimiento es explícito y transmisible. El conocimiento está de moda aunque no tenemos claro qué es el conocimiento y menos todavía cómo debemos gestionarlo. Se valora más la capacidad de aprendizaje (adquirir nuevos conocimientos) que el conocimiento adquirido. No se trata de saber más, sino entender el porqué, pues de otra forma memorizo información que, o bien olvido o bien no sé utilizar ni convertir en acción.

Más sobre elearning:

http://www.elearningeuropa.info/

http://www.uoc.edu/rusc/3/1/dt/esp/cabero.pdf

http://prometeo3.us.es/publico/index.jsp.html

http://www.e-learningforkids.org/

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